Inocencia

Estoy enamorada de su inocencia, dicen. Le quiero como a un niño pequeño. No es que no le ame, o que no le desee. Porque pocos saben lo que me quema por dentro cuando se acerca.

Pero le quiero vivo y le quiero sano, le quiero feliz. Ya no le quiero tan mío como a otros.

Le quiero libre y basta. ¿Para que querría tenerlo atado si él soñara con otros lugares? Pero él vuelve cada día. Y por eso nos queremos tanto, dicen.

Porque vamos de la mano y somos equipo.

No me gusta atarle ni ponerle la zancadilla en el camino. Y que fácil sería si al final el acabaría levantándose. Pero ya no se si es su inocencia que decía, ya no se si es el amor que le profeso. Ya no se si es esa fragilidad que representa. Tan fuerte por fuera, tan dulce por dentro.

Solo quiero verle reir, porque ¡qué poco ríe! Cuando me abraza sé que tengo que cuidar de su esencia. Porque es única y tengo miedo que se evapore, que la intoxique esta sociedad egoísta. La suya es limpia y clara.

No hay mucho más, sino que en resumen. No conocía esta manera de querer.

Es amor, dicen.

ojos-datos1

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s